Yo que fui testigo de las mariposas...


Las mariposas hacen fiesta en su estómago. Lo conoció una noche de marzo, afuera llovía, mientras dentro, ella sentía como su sonrisa le calentaba, lentamente, las entrañas. Entonces lo pensó posible, la agonía de su soledad finalmente terminaría. ¿Será porque dentro de él duerme un poeta? y se descubrió a sí misma mordiéndose los labios.

Finalmente el cuerpo fue separado del alma. Sus palabras fueron dibujando un horizonte de colores, un futuro incierto, como cualquier otro. En silencio lloró la certeza de lo efímero, y celebró la belleza de lo desconocido. Ayer pasó la tarde con él, y hoy, hoy despertó borracha, con una de esas resacas intensas, que ponen el mundo de cabeza. ¿Encuentro?

Y le piensa, indiscutiblemente le piensa... quien sabe si tal vez esta noche le sueñe, juegue con él a ser poeta y juntos, juntos coleccionen primaveras... y yo, yo que fui testigo, no pude resistir escribirlo.

19.marzo.2009

3 comentarios:

Peniel Ramirez dijo...

hola...
yo tambien lo fuí.

Peniel Ramirez dijo...

y desde entonces,
las busco.

ví una nota en su escritorio..
decia:

"espero tambien ser feliz algún momento, junto a tu poeta y a mil flores que no seran cortadas."

Anónimo dijo...

Gracias por pasar por mi blog! Seguiré de cerca el tuyo... Las mariposas suelen ser señal de un verdadero amor. Abrazos!